Proyecto
Mi Panadería
Gestión para panaderías y pastelerías
Una panadería no se administra con un cuaderno y una calculadora, pero tampoco necesita un sistema de restaurante con veinte pantallas que nadie usa. Mi Panadería es lo que quedó después de dos años funcionando todos los días en una pastelería real.
Qué hace
- Funciona sin internet. El programa corre en la computadora del local. Si se corta la conexión, se sigue vendiendo. No hay servidor de nadie más, no hay cuenta que crear y no hay mensualidad: las ventas, los clientes y los precios viven en un archivo que es del negocio.
- La cocina sabe qué falta. Cada pedido aparece en la pantalla de cocina con lo que hay que preparar y para cuándo. Cuando el cliente lo retira se marca y desaparece. Las comandas y las etiquetas salen por impresora térmica siempre a pedido: nada se imprime solo.
- Sabés cuánto ganás, no cuánto vendiste. Se carga la receta de cada producto una vez y el programa calcula el costo real, el margen y qué conviene producir. Los reportes muestran las ventas por día, los medios de pago y los productos que más dejan.
- El celular del local también sirve. Cualquier dispositivo en la misma red WiFi abre la misma pantalla: la cocina mira los pedidos desde una tablet mientras el mostrador cobra. Lo que cambia en uno se ve en el otro al instante.
- Fiado, stock y etiquetas. Cuenta corriente por cliente (quién debe, cuánto y desde cuándo), stock de ingredientes con aviso de mínimo, y códigos de producto correlativos con código de barras para las etiquetas de góndola.
- En cuatro idiomas. Español, inglés, portugués y chino, elegibles desde el programa. Que alguien pueda leerlo no es una función premium.
Cómo conseguirlo
Se instala como un programa de Windows: ventana propia, sin consola ni navegador, y aparece en Aplicaciones instaladas como cualquier otro. Al abrirlo trae datos de ejemplo, así que se puede hacer una venta de prueba antes de cargar un solo producto.
El programa es gratis y completo: vender, cobrar, cocina, stock, clientes y reportes, sin límite ni prueba que vence. Lo que se compra aparte es la licencia de personalización, que pone el nombre y el logo del negocio en la pantalla y en cada impresión, saca la marca de agua y habilita la lista semanal, los pedidos por mensaje y las recetas. Se compra una vez y vale para todas las computadoras del mismo negocio.
Los datos del negocio no salen de la computadora
Las ventas, los clientes y los precios se guardan en un archivo en la propia máquina: no se suben a ningún lado, no hay que crear una cuenta y no se recolecta nada. El programa levanta un servidor en esa misma computadora para que el celular del local pueda abrir la misma pantalla por la red WiFi, y ahí termina. Si querés el detalle, está en la política de privacidad.